Sencillos consejos para levantarse cuando el ánimo al #emprender decae. ¿Y tú, como te animas?

Levantar-el-animoLo primero pediros disculpas por estos 2 meses sin daros noticias. Han pasado muchas cosas, pero como el título de este blog indica, soy de carne y hueso y eso implica que los sentimientos y estados de ánimo influyen y mucho. Estos 2 meses las cosas no han ido como esperaba, sobre todo por no tener pedidos, y me he desanimado. He seguido haciendo cosas pero con mucho menos empuje y más esfuerzo que antes.

Esta situación me permite hablaros de algo tan importante, como poco comentado cuando se habla de emprendimiento, que es como recuperar el ánimo cuando decae. De hecho, mi principal objetivo estos dos meses ha sido recuperar el ánimo, este es el consejo principal que os doy a los que emprendáis. Cuando el ánimo decae, y creedme que lo hará, vuestro foco ya no es el negocio, sino vuestro ánimo y trabajar por recuperarlo.

¿Qué he hecho para recuperarlo? Pues os voy a hablar del tipo de cosas que creo que funcionan conmigo, aunque ya os adelanto que soy bastante poco ortodoxo. Ni siquiera sé hasta que punto son eficaces estos consejos que os voy a contar, pero fiel a mi estilo, os cuento lo que he hecho por si a alguno le sirve o simplemente para que reflexionéis sobre el tema

  1. No culparse, lo he querido poner lo primero, porque es de lo más paralizante. Parece que autopresionarse es bueno, pero creo que es un error. A mi siempre me funciona mucho mejor aceptar los hechos y el desánimo como parte de ellos y aceptar que las cosas van a ir más lentas una temporada sin culpar a nadie. Sobre todo no autoculparse, pero tampoco ayuda nada culpar a otros.
  2. Acción: En esta situación entra apatía y hay que combatirla, para ello es muy importante
    •  Salir a charlas, cursos, conferencias y si esto no te apetece, o ademas de esto, pues al cine, a dar un paseo o a la montaña con familia y amigos. Sobre todo no te quedes en casa porque te pondrás peor. Yo he hecho unos talleres de improvisación teatral muy estimulantes. He disfrutado con amigos y familia y he hecho compras de navidad. Ademas de ir a bastantes charlas e incluso un curso de startups en internet en Valencia.
    • Respecto de todo lo pendiente del negocio, en vez de fijarte en lo más importante, hay que priorizar lo que más te gusta. Por ejemplo en mi caso lo más importante sería la validación con el cliente del modelo de negocio, y lo que me gusta es probar cosa nuevas de acabados, modelos e indagar en el uso de la impresora. 
    • Si que conviene no dejar lo urgente para no dejar a nadie colgado, si hace falta obligándonos un poquito, pero sin la presión habitual. En mi caso he seguido hablando con clínicas y colaboradores, al principio solo con las que estaba en marcha y luego con nuevos.
  3. Buscar referentes: No hombros en los que llorar, sino gente que consideres buena, para pedirles opinión y que te den consejos. Lo ideal sería un coach, pero si no lo encuentras, busca gente que sepa de negocios y habla el negocio con ellos, de lo que pasa y que te aconsejen. Yo sobre todo he estado con 2 cracks, Javier Martínez, experto en marketing del que ya os he hablado y hace poco con Ana Hernández, consultora todoterreno de startups. A la que os animo a que leáis sus estupendísimos y prácticos consejos para emprender. Desde aquí quiero dar las gracias a ambos por su inestimable ayuda.
  4. Buscar victorias aunque sean pequeñas: El arte de ver la botella medio llena es difícil y contrario a lo que nos pide el cuerpo, pero es muy importante. Esto si hay que forzarlo. En mi caso, mis victorias que me han ayudado han sido conseguir la impresora 3d nueva y comenzar a  imprimir cabecitas con ella (he necesitado muchos intentos hasta conseguirlo pero eso aún me ha dado más satisfacción al conseguirlo).  Conseguir nuevos colaboradores, alguna clínica más y algunos colaboradores de Madrid y Málaga que ya os contaré más adelante, han sido un bálsamo.
  5. Utilizar técnicas de bootstrapping:  Si no tienes ingresos extra como es mi caso, a este tema le das muchas vueltas. Pensar en pequeños ingresos extra, ayuda a canalizar mejor estos pensamientos. En mi caso he empezado a contactar con gente para ofrecerles servicio de prototipado 3D e incluso dar un curso de metodologías ágiles en una empresa. Todavía no he cerrado nada, pero sólo el moverlos ya sirve para sentirse mejor.
  6. Buscar colaboradores:  Es un arma de doble filo, porque más que delegar apetece encasquetar, y además si te dicen que no desanima. Pero el ánimo que te da el verte apoyado es muy importante, sobre todo si emprendes sólo. Yo he buscado una periodista de la familia para que me ayude con temas de difusión. Los colaboradores que he comentado antes  en Málaga y Madrid . También he buscado ayuda en diseño, imagen y marketing pero por ahora sin éxito.

Ya veis que no son consejos para tirar cohetes, y hasta son discutibles, tanto por eficacia como porque desvían el foco, pero son reales y al menos a mi me han funcionado.  Evidentemente, buena parte de esto hay que irlo revirtiendo conforme vas cogiendo ánimo, porque sería perjudicial si durase mucho, y hay que volver a encauzar las cosas como antes.

¿Y tú? ¿Qué haces para animarte?

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Consejos muy valiosos para emprendedores con pocos recursos (Rework 2ª parte)

contraportada libro Rework

Contraportada

Hace unos días, os empecé a hablar de Rework, libro que considero la biblia del emprendedor con pocos recursos (aunque deberían tomar nota todos). Y que si os fijáis en mi diario, me influye mucho en lo que pongo en práctica día a día.

Hoy os voy a seguir resumiendo los consejos que dan en este libro, que de verdad, no tiene desperdicio:

  1. Planificar es suponer: Planificar, sobre todo a largo plazo, es una fantasía. Hay tantas variables que no manejas que es más fácil, rápido y lucrativo intentar acertar una quiniela. Date cuenta que cuando sabes la información de algo es cuando sucede, no antes de que suceda, por eso los planes los haces cuando menos información tienes. Además, te da una falsa sensación de control muy contraproducente y lo que es peor te hacen preocuparte si no se cumplen y te impiden cambiar cuando convendría por no desviarte del plan. Cambia la palabra plan por Suposiciones y tendrás una idea mejor de lo que son, así que deja de preocuparte por planificar y porque estos planes se cumplan. De hecho, la realidad se suele imponer y rara vez se consultan estos planes una vez hechos, sobre todo si son grandes. Planifica a corto plazo, 1 o 2 semanas, céntrate en lo más importante y toma las decisiones justo antes de llevarlas a cabo, no mucho antes.  Preocúpate por recopilar toda la información mientras lo llevas a cabo y adáptate a la realidad que observas
  2. ¿Por qué crecer? Parece que la medida del éxito de una empresa es lo grande que es. Pero lo cierto es que es una medida bastante mala, de hecho la mayoría de grandes empresas actualmente no dan apenas beneficios mientras que hay multitud de pequeñas empresas que dan enormes beneficios. ¿Porqué expandirse es siempre el objetivo? El objetivo es encontrar el tamaño justo en cada momento, quizás 5, quizás 40, quizás 1. No supongas cuanto tienes que crecer y no hagas crecimientos muy rápidos que llevan a la muerte a muchas empresas prematuramente. De hecho, mantenerse pequeño es un objetivo en sí mismo. Las grandes empresas sueñan con tener la rapidez de decisión y de adaptación al mercado que tienen las pequeñas. Además decrecer es muy difícil y doloroso, al tener que despedir gente. Ojo, no sólo hay que controlar el crecimiento rápido de empleados, también todo tipo de gastos, que te pueden dar lugar a muchos quebraderos de cabeza, complicando el negocio. Busca un negocio sostenible y que de beneficios y siéntete muy orgulloso si lo consigues independientemente de su tamaño.
  3. La adicción al trabajo no es buena: Parece que cuanto más trabajas, mas medallas de honor mereces, y si estás emprendiendo esto parece casi una obligación. Pero no solo es innecesario, sino que es estúpido. Trabajar más no significa hacer más o hacerlo mejor. Pero además, esta adicción genera muchos problemas: No es sostenible a largo plazo, tarde o temprano terminas “quemado” perjudicando tu trabajo y el de todo el equipo; Se pierde gran parte de la inspiración, la mayoría de problemas se intentan resolver metiendo horas en vez de pensando una solución alternativa mejor que se te ocurre cuando estás fresco. Crean problemas al resto al parecer que el que trabaja un número razonable de horas está menos comprometido, por muy productivos que sean estos.  El adicto prioriza peor las tareas, cree  que puede con todo y al final puede dejarse lo prioritario sin hacer y además parece que tiene excusa porque “no ha parado”. El adicto trabaja cansado y su mente es menos aguda; tiende a estar más alterado, se creen perfeccionistas pero es la excusa para malgastar tiempo arreglando cosas secundarias en vez de pasar a la siguiente tarea. El adicto al final no resuelve más y mucho menos mejor. El héroe es el que tiene más tiempo para si mismo, por haber sido más productivo en sus horas de trabajo.
  4. Los “emprendedores” no son un cuerpo de élite: Cuando uno se considera emprendedor, parece como si perteneciera a un club selecto. No necesitas un MBA, un traje elegante, un maletín o una tolerancia al riesgo superior a los demás. Necesitas una idea, un poco de confianza y un poco de empuje para ponerla en práctica. Parece que tiene derechos que el resto del mercado no tiene, para fracasar , o para perder el dinero de inversores, un emprendedor es simplemente una persona que trata de iniciar un nuevo negocio.

Seguiré otro día con más consejos de este maravilloso libro. ¿Se me nota que soy fan? 🙂

Por cierto si quereis seguir a los autores en twitter: sus nicks son Jason Fried : @jasonfried y David Heinemeier Hansson @jambo12345 (que acabo de ver que me sigue, jeje)